ORIZABA MONROY, SALVADOR / ORIZABA CHÁVEZ, BERNARDETT / ALBA JASSO, GERARDO ANDRÉS
Salvador Orizobo Monroy, con lo formalidad de académico, y sus auxiliares médicos han plasmado en este texto de "medicina legal" un interés técnico y profesional por la administracion de la justicia a través de los ciencias médicas, bilógicos y jurídicos, que contribuyen o resolver sus problemas en los órdenes biopsicológicos y físico-químicos de la aplicación de la ciencia del derecho.
La medicina legal debe contar con un cuerpo de doctrina que debe conocer el médico general y el abogado en una especialidod médico legal-forense, que por su trabajo tenga relación con la autoridad judicial del Ministerio Público. Se denomino medicina judicial o forense porque delimita el campo de la medicina legal, fuera del cual quedan las medicinas de higiene y social.
La investigación analiza algunas legislaciones como la civil, penal y procesal, etc., estudiando su interpretación y crítica doctrinaria, su aplicación en asuntos judiciales y la conveniencia de proponer reformas a las normas que se relacionen con el tema y que se discuten en el Congreso de lo Unión.
Es así que la importancia de sus dictámenes judiciales y periciales es fundamental, pues de ellas dependen la libertad, situación económica y honor de una persona. Por eso afirmamos que la medicina legal es una ciencia de mayor proyección.
Es oportuno citar las palabras de Vibert: "es un error creer que a la medicina legal no hoy necesidad de estudiarla, que ello no es sino de fácil aplicación a los casos particulares de los conocimientos que constituyen las diversos ramas de la ciencia médica".
Obra de consulta que auxilia en lo comprensión de esta disciplina que requiere de conocimientos especiales por estar íntimamente ligada con otras ciencias de la medicina. Tiene, además, pasajes propios que día o día resuelven nuevos paradigmos. Sin el conocimiento de esta materia, ¿cómo podríamos dictaminar sobre delitos sexuales, infanticidio y aborto?, ¿cómo identificaríamos a una persona viva o muerta?, etcétera.
En fin, la medicina legal requiere conocimientos legales y jurídicos que la mayoría de los médicos ignoran o comprenden mal: exige hábitos mentales y cierto criterio especial, ajeno a la medicina común, que sólo pueden dar el estudio, la reflexión y la observación inherentes a esta materia.